Bienvenido al Sitio Web de Sibanicú, Camagüey, Cuba, hoy es Miércoles, 24 Enero, 2018
Historia del Municipio

Historia de Sibanicú de 1513 hasta 1898:

En las crónicas de Pánfilo de Narváez y Fray Bartolomé de las Casas en su misión de colonización de la nueva posición hispánica por el interior de la isla, mencionaban el cacicazgo de Sibanicú en 1513, nombre que se corresponde con un vocablo aborigen que significa “Río de Piedra”.

La primera referencia oficial de Sibanicú data del 23 de agosto de 1627 cuando mediante escrituras públicas Bartolomé y Florián de Orellana, padre e hijo, venden a Francisco Martín Daca en 4 300 reales la mitad del Hato de Sibanicú para ser dedicado a la cría de ganado y que colindaba con los Hatos de Cascorro y Los Ripios.

En 1765 existía un pequeño núcleo poblacional en el centro del hato y viviendas aisladas en la periferia. El 17 de julio de 1827 es recomendado como partido de tercera clase de la jurisdicción de Puerto Príncipe. En el censo efectuado ese año, había 39 casas con 259 habitantes blancos, 6 negros libres y 90 esclavos.

Al extenderse el cultivo de la caña en la jurisdicción de Puerto Príncipe, cambió significativamente la estructura económica ganadera exclusiva y se desarrolla la producción de azúcar en los ingenios Sabanilla, La Norma y El Oriente perteneciente a Sibanicú.

Un antecedente de lucha por la independencia tuvo lugar en 1851, cuando desde el Ingenio la Norma, parte Miguel Antonio Benavides Pardo con un grupo de principeños y se incorporan al movimiento independentista de Joaquín de Agüero y Agüero, en San Francisco de Jucaral. Fueron apresados sus principales dirigentes y fusilados.

El 9 de noviembre de 1868 se agrupan los patriotas camagüeyanos en Sibanicú, tras iniciarse la Guerra de los Diez Años. El día 11 de noviembre de ese año se incorpora a la guerra en el Ingenio El Oriente, el insigne camagüeyano Ignacio Agramonte y Loynaz, quien alcanzó los grados de Mayor General.

Un hecho de gran importancia ocurrió el día 26 de febrero de 1869, cuando sirvió de sede de la Asamblea de Representantes del Centro. En su primer acuerdo declara la abolición de la esclavitud, que había existido por más de cuatro siglos en Cuba. Sibanicú fue capital revolucionaria del Camagüey insurrecto hasta el 4 de abril de 1869, en que se trasladaron para Guáimaro los miembros de la Asamblea de Representantes.

De junio a octubre de 1869 se fijó la residencia del Gobierno de Cuba en Armas, en el Ingenio Sabanilla, estando al frente su presidente Carlos Manuel de Céspedes. En esta etapa se dictaron varias leyes mambisas, entre las que estaban: Ley del Matrimonio Civil, Ley sobre el papel moneda del estado, Ley de Organización Judicial, Ley Orgánica del Servicio de Libertos, Ley sobre la Dirección Distrital, Ley de Organización Administrativa, Ley sobre Cargos Públicos y Ley de Instituciones Públicas, entre otras.

A lo largo de la guerra de los diez años las fuerzas mambisas dirigida por Ignacio Agramonte, Henry Revee, Máximo Gómez Báez, Gollo Benítez y otros, se llevaron a cabo combates en suelo sibanicuense, entre ellos El Plátano, La Matilde, El Chaco, Sitio Potrero, El Oriente, México, La Norma y otros. El poblado de Sibanicú fue tomado varias veces por las tropas cubanas en armas.

La sedición, el caudillismo, la falta de unidad y el agotamiento de las tropas mambisas, condujo la Guerra de los Diez Años, al oprobioso Pacto del Zanjón, hecho que se desarrolló en este territorio el 10 de febrero de 1878, mediante el cual los cubanos pactaban una paz con España, pero sin haber alcanzado la independencia.

En el transcurso de la Guerra del 95, hubo combates en el potrero de México, La Matilde, La Conchita, La Marina y otros lugares. Además las tropas mambisas instalaron un hospital y un banco de sangre en un lugar conocido por El Plátano. En tres ocasiones fue incendiado el poblado de Sibanicú, dos por los mambises que tuvieron como objetivo que los españoles solo encontraran escombros y en otra por los españoles al mando del Coronel Jiménez Castillo.

En octubre de 1897 se reunieron en La Yaya los representantes de los distintos departamentos en que estaba dividida Cuba para desarrollar la cuarta Constitución de la República en Armas, en lo que es hoy la Casa Museo y monumento nacional “La Yaya”. En este lugar se conservan muebles y objetos, testigos de aquel atisbo republicano, cuando la guerra de independencia tocaba a su fin.

El sibanicuense y general de división Manuel Antonio de Varona Miranda, participó en las tres guerras y en la conocida e importante Protesta de Baraguá. Fue uno de los primeros hombres del Ejercito Invasor que llegó a Mantua, como miembro de la avanzada de la tropa del lugarteniente General Antonio Maceo y Grajales.

Historia desde 1898 hasta 1959:

El pueblo de Sibanicú, pertenecía al municipio Camagüey. En las gestas independentistas había sido incendiado en 3 ocasiones y a fines de 1898 sus pobladores comienzan a reconstruirlo. En 1899 tenía 1763 habitantes.

De 1899 a 1919 la población del barrio de Sibanicú aumentó, debido al surgimiento y desarrollo de nuevos pueblos como Hatuey y Marchena (hoy Siboney).

En enero de 1921 se inaugura el primer central del territorio y No. 24 de la provincia, el central Najasa, construido por una compañía holandesa y cuya capacidad inicial de molida era de 160 mil arrobas diarias. En su primera zafra produjo 10 mil sacos de azúcar de 13 arrobas cada uno. En la zona conocida por Marchena se construye el central Siboney por dos hermanos españoles y por el empresario de Antillas Holandesas de apellidos Marchena. En 1924 estaba terminado el ingenio y a fines de ese año iniciaba su molida.

En 1923 se fundó una escuela pública en el poblado de Sibanicú en la calle Dos Banderas (hoy Camilo Cienfuegos). Por la década de 1920 aparece en el territorio el cine. Las primeras películas se exhibieron en el poblado de Hatuey, en el antiguo hotel Colón y en Sibanicú en el llamado “Hotel del chino Labarcena”.

Sibanicú continuó como Barrio Rural Mayor del municipio Camagüey y según censo de 1943 la población era de 10 449 habitantes. La máxima autoridad civil era el alcalde. A partir de 1930 existía un juzgado y un puesto de la Guardia Rural perteneciente al regimiento No.2 "Agramonte" radicado en la ciudad de Camagüey.

Las actividades económicas fundamentales seguían siendo la ganadería y la industria azucarera, desarrollada por las favorables condiciones geográficas, lo que motivó la extensión de los latifundios ganaderos y cañeros. Además existían aserraderos, depósitos de maderas, talleres de carpintería, curtidoras de pieles, tejares para fabricaban ladrillos, tejas, burenes y otras formas de producción, muchas de ellas de forma manual.

La creación de latifundios fue una característica de esta época. En el territorio como zona eminentemente agrícola existieron grandes latifundios ganaderos y cañeros, entre los principales dueños se encontraban: Los Sánchez, dueños de la Compañía Ganadera Tínima, con dos fincas "El Oriente" de 418 caballerías y "Santa Beatriz" con 455. Otra gran latifundista lo fue Celia Velasco Sarrá (La señorita de La Yaya) con 420 caballerías en la finca La Nueva Yaya, incluyendo Dos Hermanas y Palma Hueca.

En 1927 Ramón Fajardo inaugura una ruta de ómnibus desde Hatuey hasta Camagüey, conocida con el nombre de "Tínima", con una salida diaria. En 1947 los hermanos Rafael y Ramón Fajardo ponen en funcionamiento dos guaguas para el transporte público en la misma ruta, las que fueron ensambladas en Hatuey por artesanos y carpinteros.

No fue hasta la década del 30 en que se construyen dos cines, uno en Hatuey que lo hace construir la familia Fernández y en Sibanicú Serafín Balboa Delgado, español que adoptó la ciudadanía cubana.

Etapa de agudización de la crisis del sistema y guerra de liberación nacional (1952-1958)

En Sibanicú, la industria azucarera y la ganadería continuaron siendo los pilares de su economía que se asentaban en el sistema latifundista, tanto ganadero como cañero, cambiando algunos de dueños con el mismo sistema de explotación hacia los trabajadores.

Los centrales Najasa y Siboney se mantuvieron activos, aunque sus producciones tuvieron altas y bajas originado por la restricción de la producción azucarera producto de las crisis y etapas de auge económico.

Reacción ante el golpe de estado:

Varios fueron los líderes y revolucionarios que se opusieron a los gobiernos corruptos que existían en aquella época. Una verdadera ola de acciones revolucionarias se suscitó después del Golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. Mario Aróstegui Recio fue uno de los revolucionarios que realizó varias acciones y manifestó su oposición al golpe de estado de Fulgencio Batista.

EL Movimiento 26 de julio (M-26-7) fue organizado en el territorio en el año 1956 entre los meses enero y mayo. La primera célula se crea en el poblado de Sibanicú por orientaciones, que se recibían de la ciudad de Camagüey. De todas las células que operaban en el territorio, la de mayor relevancia por sus acciones, fué la de "El Brazo a Miraflores", en la que varios campesinos y obreros agrícolas se nuclearon, siguiendo las orientaciones de Radio Rebelde y luego contactaron con el M-26-7 de Camagüey a través de Noel Fernández Pérez (mártir).

El 20 de junio de 1957 se produjo un sabotaje al tendido eléctrico de Sibanicú a Hatuey, la acción fue llevada a cabo por compañeros de la célula "El Brazo" y Sibanicú.

El movimiento obrero también realizó varias acciones, fundamentalmente huelgas, como las desarrolladas en las colonias "La Unión", el 23 de abril de 1957 y "Resistencia", el 4 de julio las que fueron dirigidas por el Sindicato Azucarero del Central Najasa y sus colonias.

En Sibanicú el pueblo también participó en la huelga del 9 de abril de 1957. Se realizaron diferentes acciones como la quema del puente del ferrocarril central en "La Araucana", paralizando el tiro de caña en las colonias "El Cielo", "Miraflores" y "La Matilde".

Primeros grupos y actividades guerrilleras
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La célula del movimiento 26 de julio de "El Brazo", llevó a cabo una acción hacia su principal objetivo, alzarse y unirse a las fuerza rebeldes. Deciden asaltar el Club de Cazadores de Camagüey, realizandose satisfactoriamente.

Comienzan a realizarse una serie de actos en el municipio, en la zona sur, entre ellas la emboscada en la carretera de Hatuey frente al mangal de la finca La Baría el 14 de octubre de 1958, la recogida de cédulas electorales en la colonia El Tamarindo, paralizaron el tránsito en la carretera central y el día 19 el asalto y quema de un tren de azúcar procedente del central Najasa, acción que interrumpió el tránsito ferroviario entre Oriente y Occidente por varias horas.

En la parte norte de Sibanicú operaba una escuadra, de la tropa del capitán José Botello. El 29 de diciembre se incorporaron los últimos hombres del territorio a la tropa de Eliseo Primelles El 1ro de enero ante el empuje revolucionario se produjo el derrumbe de la tiranía.

Al conocer los rebeldes la noticia y recibir la orientación de tomar los poblados y ciudades, se dirigen de inmediato a Cascorro y Sibanicú. El grupo que llegó a Sibanicú se encontró el cuartel en manos del pueblo. Ocuparon las armas y apresaron a los soldados que se encontraban, tomando así posesión del cuartel y del poblado. 

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